Raquel León Lamela | Hablar con los niños sobre la pandemia
Raquel León psicología en Santiago de Compostela
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Hablar con los niños sobre la pandemia

¿Cómo se adaptan los niños a las nuevas situaciones que provoca la pandemia?

Muchas veces pensamos que los más pequeños no se dan cuenta de las cosas y no las entienden por el simple motivo de que a nosotros nos cuesta entenderlas. Pero los más pequeños son tremendamente conscientes del mundo que les rodea y necesitan ciertas explicaciones para sentirse seguros y adaptarse.

Ante cambios tan bruscos en los comportamientos y actitudes de los adultos, tras el confinamiento, la “nueva normalidad” y los periodos de restricción en los que vivimos, es necesario explicarles las nuevas rutinas y las nuevas obligaciones que existen, lo que puede suponer una preocupación añadida en la vida de los padres.

La comunicación es la base en cualquier hogar y en cualquier familia, especialmente en este momento. La experiencia ha sido dura para los niños, pero nos han sorprendido con su capacidad de adaptación. Una buena comunicación contribuye a un buen equilibrio emocional. Y ahora es más necesario que nunca.

Lo primero: es necesario explicarles de manera sencilla y directa lo que estamos viviendo. Qué es el coronavirus, cuáles son sus consecuencias, por qué debemos usar mascarilla o por qué deben limitar los encuentros con sus amigos.

Para hablar con ellos sobre el tema podemos aprovechar las nuevas tecnologías y buscar cuentos online que expliquen qué es el coronavirus y sus implicaciones. Si los niños son algo más mayores podemos ver las noticias con ellos, ampliando información o incluso corrigiendo falsas creencias. Lo esencial es que la conversación sea lo más concreta posible y que les ayude a comprender, sin alarmismo.

Tenemos que hacerlos partícipes de las rutinas que deben interiorizar, de forma que los incluyamos en las normas y pautas de higiene y de seguridad obligatorias. Estos cambios en su entorno pueden generar preocupaciones y miedo sobre la aparente falta de seguridad que pueden experimentar. Por eso es necesario escucharles y, si hemos identificado malos comportamientos, podemos utilizar una tabla de progresos con objetivos para trabajar y acordando recompensas de tipo social (ver una película que el niño escoja, un postre que le guste, etc). Es esencial que nos transmitan sus dudas e inquietudes y responderles con sinceridad y optimismo.

También es importante ver el lado positivo de la nueva normalidad, aspectos que pueden beneficiar a la nueva rutina además de presentar las medidas de seguridad no como una obligación si no como un deber. De esta forma, podemos reflexionar y verbalizar con ellos todos los aspectos positivos de la situación excepcional y reforzar valores como las actividades en familia, la importancia de la amistad y los cuidados de los seres queridos.

En estos momentos también es necesario atender al comportamiento de los más pequeños, para detectar cualquier cambio que pudiese afectar a su conducta y, en caso necesario, recurrrir a la ayuda de profesionales externos, como psicólogos o pedagogos.

Los adultos, al fin y al cabo, también padecemos y sentimos las consecuencias de la incertidumbre. Adaptar nuestras palabras al nivel de madurez de los niños puede permitirnos compartir nuestras propias dudas con ellos, dándoles la oportunidad de escuhcar y ofrecer apoyo a su manera, de sentirse importantes y contribuir al bienestar de su familia.