Raquel León Lamela | Alexitimia, cuando no sentimos ni expresamos
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Alexitimia, cuando no sentimos ni expresamos

En el año 1973, el psicólogo y psiquiatra Peter Sifneos introdujo el término alexitimia para describir un conjunto de rasgos observados en pacientes psicosomáticos. El concepto significa de forma literal: ausencia de palabras para poder expresar emociones.

Aunque la alexitimia no está reconocida como un trastorno psicológico por los libros de psicología podemos definirla como “una condición psicológica que impide detectar y reconocer las emociones propias y ajenas, impidiendo así la identificación y expresión de las mismas”

Es importante mencionar que esto no quiere decir que estas personas carezcan de emociones, sino que se encuentran con grandes dificultades a la hora de expresarlas tanto verbalmente como de forma cognitiva.

No es extraño que estas personas experimenten un malestar emocional constante debido a que son incapaces de regular adecuadamente una emoción que les pueda desconcertar. Esto es debido a que tampoco son conscientes de los síntomas fisiológicos que acompañan a las emociones, ni saben diferenciarlos de las mismas.

¿Cómo se comportan las personas con alexitimia?

Al igual que cualquier persona que tenga un problema que requiera de una atención psicológica adecuada, una persona con alexitimia presentará ciertos síntomas. A continuación te damos las claves para que puedas identificarla:

– Dificultad para asociar imágenes o recuerdos a estados anímicos.

– Escasez de sueños nocturnos.

– Grandes dificultades para poder diferenciar emociones de sensaciones corporales.

– Excesiva racionalidad

– Falta de empatía al no detectar ni reconocer correctamente las emociones de otras personas, ocasionando que se puedan mostrar muy distantes o con sensación de indiferencia.

– Dificultad para gestionar conflictos, reaccionando antes estos de manera impulsiva, realizando conductas muy bruscas y agresivas.

– Problemas sexuales; esto se produce debido a la ausencia de deseo al haber dificultades en reconocer las emociones que están relacionadas con el placer.

Si presentas alguno de estos síntomas o conoces a alguien que los presente es recomendable acudir a un profesional de la psicología para valorar el caso. Una intervención psicológica individualizada es clave para afrontar esta situación.

Causas de la alexitimia

En la mayoría de personas, la alexitimia tiene un origen biológico, aunque también es posible que pueda deberse a la alteración en el aprendizaje emocional o a causa de situaciones complejas en la vida social y personal. Además, es una condición psicológica mucho más frecuente en hombres que en mujeres.

Consideramos que existen dos tipos de alexitimia:

Primaria: la causa de este tipo es exclusivamente de origen biológico.

Secundaria: es la que se produce por causas traumáticas, ya sea por un grave problema emocional de la infancia o situaciones prolongadas de estrés en la edad adulta.

¿Cómo tratar la alexitimia?

Lo fundamental en el tratamiento psicológico de personas con alexitimia será el trabajo en el desarrollo de capacidades y habilidades que impliquen un refuerzo de la inteligencia emocional.

El objetivo es ayudar a la persona para que sea capaz de reconocer emociones y  para que desarrolle estrategias emocionales y psicológicas con las que afrontar emociones difíciles.

Además, es necesario establecer un análisis exhaustivo sobre el origen de la alexitimia. En caso de que su origen sea biológico el tratamiento vendrá acompañamiento de fármacos. Si es secundaria el tratamiento se encaminará a la construcción de la realidad y a un apoyo en el desarrollo cognitivo de la conciencia emocional.

Recuerda: si tienes cualquier duda sobre este trastorno consulta con un profesional de la psicología. Tu salud es siempre lo más importante, por eso es fundamental ponerla en manos de personas expertas que analicen tu situación, te ofrezcan un diagnóstico correcto y desarrollen una terapia individualizada y controlada.