Raquel León Lamela | El fracaso escolar
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El fracaso escolar

“El niño ha suspendido cinco asignaturas en la última evaluación. Y otras cinco en la primera. Estamos desesperados».

Lo primero que pensamos: ¿estamos realmente ante un caso de fracaso escolar?. Este es uno de los cientos de casos de padres que llegan cada día a las consultas de psicólogos.Padres que piden ayuda ante un niño que arrastra asignaturas en cada curso o un joven que, aunque le dedica tiempo al estudio, no obtiene el resultado esperado.

Está claro que suspender materias genera frustración pero, ¿es realmente fracaso escolar? Desde el punto de vista de la psicología educativa hablamos de fracaso escolar propiamente cuando el niño o niña no es capaz de alcanzar el nivel de rendimiento medio esperado para su edad o nivel pedagógico. Esta situación genera situaciones de conflicto y puede terminar incluso en abandono escolar, con las graves consecuencias para el desarrollo personal, académico y psicológico de los jóvenes.

Aunque el fracaso escolar es un problema con múltiples causas, es fundamental la intervención familiar para su prevención y actuación temprana. Una familia atenta al desarrollo pedagógico del menor sabrá detectar un problema y acudir al psicólogo para pedir ayuda profesional.

Según los últimos datos del Ministerio de Educación, las cifras de abandono escolar temprano en España – que mide la proporción de personas de entre 18 y 24 años que no se han titulado en FP ni en Bachillerato ni siguen ningún tipo de formación – marcaron en el año 2016 un mínimo histórico, con un 18,98%.

El máximo histórico del abandono escolar temprano se produjo en 2008, con el 31,7 %, y se redujo paulatinamente hasta el 19 % del año 2016.

Por comunidades autónomas, País Vasco (7,9 %) y Cantabria (8,6 %) son las que tienen menor tasa de abandono escolar temprano mientras que Baleares (26,8 %) y Murcia (26,4 %) tienen la más alta.

El abandono escolar temprano es una de las principales consecuencias del fracaso escolar, por lo que resulta clave detectar el problema cuanto antes y acudir a un profesional psicólogo que analice el caso.

Desde el punto de vista de los expertos en psicología educativa el fracaso escolar puede deberse a distintas cuestiones:

_ Problemas psicológicos.

Tanto las carencias afectivas como la sobreprotección paterna pueden afectar al joven; hiperactividad; inseguridad; baja autoestima; familias desestructuradas y falta de motivación y apoyo por parte de ésta hacia los estudios de los hijos son otras de las principales causas de los trastornos psicológicos que conducen al fracaso escolar.

_ Problemas cognitivos.

En muchos casos el niño no ha alcanzando el desarrollo cognitivo acorde a su edad cronológica, por lo que no está preparado para interiorizar conocimientos. Desajustes a nivel de las funciones de la memoria, comprensión lectora, habilidades manuales, operaciones intelectuales, lógica, organización de la percepción.

_ Problemas físicos.

La existencia de enfermedades orgánicas vinculadas especialmente con las funciones de audición y vista afectan negativamente a la capacidad de aprendizaje; síntomas físicos como decaimiento, falta de energías a consecuencia de trastornos del sueño; incidencias orgánicas derivadas de una mala alimentación; enfermedades crónicas que generan cansancio físico …

_ Problemas pedagógicos.

Existen problemas relacionados con falta o los inadecuados hábitos de estudio; como por ejemplo, falta de constancia, una mala programación; y la no utilización de técnicas de aprendizaje apropiadas. Asimismo, las dificultades vinculadas al sistema educativo como los programas de estudio mal aplicados, falta de personalización en la enseñanza o falta de actividades prácticas estimulantes afectan al estudiante.

Ante una situación de este tipo lo más aconsejable es acudir a un psicólogo experto en el tratamiento de menores y adolescentes, que será capaz de analizar la situación y ofrecer un apoyo psicológico personalizado para superar el caso de fracaso escolar.